Hubo una época en mi vida en la que no hablaba español. Podía entender gran parte de lo que escuchaba, pero así y todo no me podía expresar con fluidez. Empecé a practicar y, con el tiempo, fui capaz de comunicarme con soltura. Fue un proceso que me llevó meses, años de trabajo. Como a cualquier niño que aprende su lengua nativa 🙂 (el español es mi primer idioma).

Aprender a hablar con fluidez nuestra lengua madre requiere de práctica y de trabajo sostenido en el tiempo. ¡Imagínense aprender una lengua extranjera! No es mi intención desanimar a la gente que quiere aprender otro idioma. Yo mismo —como aprendiz de varios idiomas— también estoy en ese proceso. Me parece importante reconocer esto para ganar cierta perspectiva. Para poder ver mejor hacia adelante.

El primer paso para aprender a hablar español (o cualquier otro idioma) con fluidez es comprenderlo. Sin comprensión, la producción hablada o escrita se vuelve difícil, artificial y trabajosa. Si queremos ser capaces de hablar sobre historia o sobre cine clásico en español, necesitamos leer y escuchar contenido sobre esos temas. ¿De qué otra manera podríamos adquirir el vocabulario y las frases usadas en ese dominio del idioma si no aprendiendo de los demás?

Si en esta época del año estás desanimado/a por no poder hablar español como te gustaría, acordate de que el aprendizaje de idiomas lleva tiempo. Ponete contento/a con todo lo que podés entender y felicitate por el trabajo hecho durante el último año. No pierdas de vista tus objetivos ni las razones por las que estás aprendiendo español. Y recordá que al pasar tiempo con el idioma te estás acercando cada vez más a la meta de hablar español con fluidez 🙂.