Cuando escuchamos una frase en un idioma que estamos aprendiendo tenemos dos desafíos. Por un lado, decodificar los sonidos que escuchamos y asociarlos a las respectivas palabras que forman la frase. Por otro, decodificar el significado de ese contenido que acabamos de escuchar. La comprensión del español hablado, por eso, tiene estas dos dimensiones. Es importante desarrollar nuestra habilidad en ambos aspectos y de forma paralela.

Una de las mejores cosas que podemos hacer para aprender a escuchar mejor (el aspecto puramente auditivo) es escuchar más contenido. El español tiene sonidos particulares que pueden ser muy distintos de los de otros idiomas que hayamos aprendido. Necesitamos habituarnos a ellos. Para eso, nada mejor que exponernos al idioma y escucharlo bastante durante el transcurso del día. Al principio puede resultar útil escuchar contenido en audio y leer la transcripción literal de eso que escuchamos. Pueden usar material como podcasts con transcripciones (como Easy Spanish), videos con subtítulos exactos o libros con versiones en audiolibro (como las Spanish Novels).

En cuanto al aspecto de la comprensión del significado, pienso que lo ideal es leer más en español. Cuando leemos tenemos el tiempo para ver cómo se escribe una palabra y para pensar en ella. Si nos encontramos una palabra que no entendemos podemos buscarla en el diccionario. Podemos tomar notas, subrayar o dejar referencias para más adelante.

Entonces, si escuchas más audio en español y lees contenido buscando palabras en el diccionario, vas a ir mejorando de forma gradual tu comprensión del español hablado 😊.