La forma tradicional de aprender idiomas suele incluir clases y cursos individuales o grupales. Al completar los distintos niveles de estos cursos tenemos la opción de tomar exámenes. En el caso del español, uno de los más conocidos es el examen DELE (Diploma de Español como Lengua Extranjera). Este examen está disponible desde el nivel A1 hasta el nivel C2. La pregunta es: ¿vale la pena tomar este examen?

Existen muchas razones por las que los estudiantes de español deciden rendir el examen DELE. Algunos de ellos necesitan hacerlo para acreditar su nivel de español por razones de estudio o de trabajo. Es posible que una empresa en España te pida que debes aprobar un DELE C1 para trabajar con ellos. En estos casos, si se trata de un requerimiento externo, no hay muchas vueltas que darle. Habrá que dar el examen.

Muchos estudiantes, sin embargo, no están en la situación descrita más arriba. Aprenden español y quieren mejorar su nivel, pero no necesitan acreditarlo ante una universidad o una empresa. Algunas personas en este grupo de todas formas deciden prepararse para rendir el examen DELE como un desafío personal. El examen, para ellos, se convierte en un objetivo concreto que los motiva a estudiar y a seguir mejorando. Por ejemplo, decir: “En noviembre de 2022 voy a rendir el examen DELE B2”. Si queremos dar el examen en esa fecha vamos a necesitar prepararnos.

Dicho esto, en mi opinión, tomar un examen no es un requisito indispensable para alcanzar los objetivos que te propongas en el español. Es posible alcanzar un nivel muy alto sin siquiera dar un solo examen. Claro que los exámenes pueden servir como una especie de guía y pueden ser útiles para darle estructura a nuestras actividades de estudio. Pero no son la única manera ni tampoco la más efectiva para todos.

Al fin y al cabo, tomar el examen DELE de español es una decisión muy personal. Se trata de pensar en las razones por las que lo queremos hacer. ¿Cuál sería la ventaja de hacerlo? ¿Cuál sería la desventaja? ¿Nos interesa practicar durante períodos de tiempo largos las actividades que nos propone el examen (por ejemplo, la producción de cierto tipo de textos)? Si bien el examen DELE se toma en un día en particular, la preparación para llegar a ese día lleva tiempo y esfuerzo. Es importante tenerlo en cuenta.

Si decidís tomar el examen DELE te animo a que lo prepares de la mejor forma posible. Tomate el tiempo necesario y practicá con disciplina. Y si preferís no tomar el examen, también te animo a que sigas practicando español. La clave para mejorar tu nivel, en ambos casos, está en la práctica 🙂.