¿Cuál es la mejor manera de desarrollar nuestras habilidades de lectura en español? ¿Será leer textos relativamente sencillos sin detenernos a buscar palabras en el diccionario, priorizando la cantidad (lectura extensiva)? ¿O bien enfocarnos en textos cortos pero más desafiantes, buscando palabras en el diccionario y analizando las estructuras gramaticales (lectura intensiva)? Cada una de estas modalidades de lectura tiene sus ventajas, por lo que —en mi opinión— lo más sensato sería alternar entre ellas.

Al escribir la serie Spanish Novels mi principal objetivo era el de ofrecer contenido interesante y divertido para estudiantes de español. Dado que la serie de novelas está diseñada en seis niveles de dificultad gradual, imaginé a mis futuros lectores usando los libros como “lectura extensiva”. Un estudiante de nivel principiante o intermedio, de esta manera, podría leer los libros de nivel A1/A2 sin preocuparse demasiado por los diferentes tiempos verbales (ya que aquí están limitados a unos pocos). Por ello, las lecturas de dificultad gradual suelen adaptarse bien a esta modalidad.

Ahora bien, un contenido con el que practicamos la lectura extensiva también puede resultarnos útil en la otra modalidad (lectura intensiva). Es simplemente cuestión de elegir un capítulo corto, una página, un párrafo o incluso unas pocas oraciones. Pero, en este caso, vamos a analizar el fragmento en cuestión con la intención de comprender todos los detalles. Vamos a buscar el significado de las palabras que no conozcamos, observar el uso de pronombres, artículos, tiempos verbales y otros elementos sintácticos/gramaticales.

La lectura intensiva es más ardua y trabajosa que la lectura extensiva, pero nos ayuda a aumentar nuestra comprensión en menos tiempo. Como suele suceder en la vida misma, también aquí se trata de encontrar un equilibro: leer textos de forma extensiva (ya que nos permite adentrarnos, sumergirnos en ellos, y nos da mayor satisfacción) y hacer un poquito de tiempo también para la lectura intensiva. Mi sugerencia es usar la mayor parte del tiempo en lectura extensiva (puede incluir la búsqueda ocasional de algunas pocas palabras en el diccionario), y dedicar algo de tiempo cada semana a la lectura intensiva.

Y a ustedes, ¿qué es lo que les resulta mejor?