Los que amamos los libros y aprendemos idiomas queremos leer en todas las lenguas que estudiamos. Pero, a veces, nos enfrentamos a una gran frustración: la de no poder leer las cosas que más nos gustan. ¿Cómo encontrar un equilibrio entre lo que podemos leer y lo que queremos leer? ¿Cómo elegir buenos materiales de lectura en distintos momentos de nuestro aprendizaje?

A modo de simplificación podemos dividir estos materiales en cuatro grupos: difíciles, fáciles, aburridos y entretenidos. Estas categorías se combinan en pares (la dificultad más el atractivo percibido por nosotros). Así es como tenemos materiales que son difíciles y aburridos, y otros que son difíciles y entretenidos. Por otro lado, encontramos materiales fáciles y aburridos, y otros que son fáciles y entretenidos.

Al aprender un idioma extranjero es buena idea enfocarnos en materiales que nos resulten fáciles y entretenidos (especialmente cuando estamos en un nivel principiante e intermedio). Para progresar de manera sostenida en el tiempo, es importante que comprendamos lo que leemos. Y también tener un interés, un vínculo emotivo con ese contenido. Así es como sumamos nuevo vocabulario, nuevas frases y expresiones de forma más efectiva.

Las lecturas graduadas como Spanish Novels son solo uno de los contenidos fáciles y entretenidos que podés encontrar. Existen muchísimos libros para hablantes nativos que también resultan fáciles y entretenidos para quienes están aprendiendo un idioma. Un ejemplo son los diarios personales al estilo del “Diario de Greg”, de Jeff Kinney, o del “Diario de Nikki”, de Rachel Renée Russell. Estos libros fueron escritos para un público adolescente, pero eso no los hace menos útiles o entretenidos para un estudiante de idiomas adulto. Así que, acordate de que hay muchos materiales entre los que podés elegir para seguir practicando español 😊.